miércoles, 25 de febrero de 2015

RIO RICO


Río Rico es un poblado que se encuentra en la ribera sur del Río Bravo, pertenece al municipio de Matamoros, Tamaulipas, aunque no siempre fue así, porque formó parte del estado norteamericano de Texas.
Esta comunidad se encontró involucrada en un incidente internacional, que por 63 años mantuvo un limbo legal respecto al status definitivo de una extensión de tierra y de un grupo de personas, quienes requirieron de un tratado internacional para determinar en definitiva la pertenencia de una franja de tierra en el primer caso y en el segundo de una nacionalidad.
Río Rico perteneció al estado de Texas, fue una comunidad que se encontraba dentro de la jurisdicción del condado de Hidalgo, en la ribera norte del río Grande, como así le llaman los norteamericanos. Los planos de la época ubican a esta comunidad en el interior de una curva extremadamente pronunciada y larga, como una especie de dedo, que pareciera introducirse en territorio mexicano, concretamente, en Tamaulipas. Río Rico se encontraba casi al fondo de esa curva, en la orilla del río.
A principio del siglo XX, en el sur de Texas, había una considerable actividad para obtener tierras de riego en la planicie del denominado Magic Valley. Una empresa denominada American Rio Grande Land & Irrigation Company, realizó obras en el sector de Río Rico, que culminaron en un considerable cambio en el cauce del río, afectando a esta ciudad.
Las obras de la empresa norteamericana consistieron en abrir un nuevo canal, que permitió unir las bases de la curva, para hacer recto en ese sitio el cauce del río, desapareciendo así, la curva donde se encontraba Río Rico y trasladando con ello a esta localidad del lado norte de la ribera del río Bravo, al lado sur.
Este evento aconteció en el mes de julio de 1906, en franca violación al tratado entre México y los EU, por un particular. En consecuencia, se vieron afectados 413 acres de tierra que conformaban la parte interior de la curva del río, lo que provocó que la empresa se viera emplazada a un juicio, ésta fue llevada a corte y multada, sin embargo, inexplicablemente y por razones que desconozco, el daño al cauce del río se quedó tal y como lo dejó la compañía en cuestión.
Lo extraño es que sorprendentemente, ninguno de los dos países, tanto México como los Estados Unidos, en lo inmediato y hasta varias decenas de años adelante, no ejercieron la invocación de derechos sobre la zona del Horcón o El Horcón, nombre con el que era conocido el meandro del río en cuestión.
La aplicación de los derechos territoriales sobre El Horcón, en virtud de los tratados de Guadalupe Hidalgo, que concluyen con la injusta guerra de intervención por parte de los Estados Unidos contra la República Mexicana, (1846-1848) señalaron el canal principal que constituye el río Bravo, como la frontera entre ambos países. Estos derechos correspondían en todo caso a los Estados Unidos, quienes nunca abandonaron formalmente sus atribuciones sobre el lugar, agregando que incluso, que los tratados sobre derecho internacional, precisan que solamente los cambios naturales sobre el curso de un río, pueden transferir el territorio de una soberanía a otra.
Sin embargo, pese a lo anterior, Río Rico vino a ser administrado paulatinamente por el gobierno mexicano, incluso y contradictoriamente, se construyó un puente internacional, en 1928, entre el condado de Hidalgo y el municipio de Matamoros, precisamente, este puente unió a las comunidad de Mercedes con Río Rico, que se encontraban para entonces definitivamente separadas por el río.
En el año de 1928, el gobierno de los Estados Unidos, autorizó a la empresa P&P Bridge Company, a construir un puente sobre el río Bravo en una ubicación cerca del pueblo de Weslaco, Texas, los gobiernos de ambos países concluyeron que en el sitio en mención fuera señalado como referencia el poblado de Río Rico entonces en la margen sur del río, que podía considerarse como dentro de México.
Dicha construcción consistió en puente colgante que podríamos ubicarlo a dos millas en sentido descendente, de la Villa de Nuevo Progreso, en el municipio de Río Bravo, hacia el oriente, siguiendo la corriente del río.
Este puente tenía unas torres en las riberas del río, de estas torres partían unos cables de acero, paralelos a ambos lados del puente, estos cables sostenían a su vez unos cables perpendiculares más pequeños que eran los que soportaban la base de madera de 260 pies de largo, que era por donde transitaban vehículos y personas. Este puente fue destruido por una crecida del río Bravo en el año de 1941.
Posterior a la crecida del río, se construyó un puente de pontones que demostró ser insatisfactorio, este estuvo en funcionamiento hasta 1946, en el mismo lugar donde se había construido el de tirantes.
En el año de 1951, con la participación del gobierno mexicano y el de los estados unidos, la construcción del primer puente de acero fue comenzada, el cual fue terminado en 1952, pero su ubicación fue cambiada a unos seis kilómetros arriba de Río Rico, en la localidad de Progreso Texas, que motivó el desarrollo del poblado de Nuevo Progreso, Tamaulipas.
El asunto del Horcón se fue perdiendo entre los altos intereses de ambas naciones, sin embargo, no fue sino hasta el año de 1967 cuando un profesor de geografía de la Universidad de Arizona, el maestro James Jr., descubrió el incidente del cambio territorial de Río Rico mientras estudiaba un viejo mapa geológico de la región.
No fue hasta el año de 1972, después de que la comisión de límites de los Estados Unidos y el departamento de Estado de aquella nación, confirmaran el incidente de Río Rico de 1906, el gobierno norteamericano cedió oficialmente El Horcón y por ende Río Rico, a la República Mexicana.
El acuerdo internacional significó el resarcimiento por parte de México, a los Estados unidos de 461.8 acres o sea 194.93 hectáreas, que de acuerdo al tratado, corresponden al área geográfica de El Horcón. Para ello, se determinó un punto en el área de Hidalgo-Reynosa, donde se excavó un canal de tres kilómetros de longitud, con la finalidad de modificar el curso del río Bravo, para resarcir a los norteamericanos el incidente de 1906.
Es necesario señalar que el asunto de Río Rico no terminó para los habitantes de esa comunidad, en el año de 1972, un habitante de Río Rico, el señor Homero Cantú Treviño, fue detenido por autoridades norteamericanas de inmigración por su estatus de permanencia ilegal en el estado de Texas. Con la finalidad de evitar su eventual deportación a México, el señor Treviño alegó que él era un ciudadano norteamericano, por lo que inició un juicio en el que en 1976, un juez determinó que no había lugar a la reclamación del invocante, sin embargo, éste continuó con su reclamo ante instancias superiores.
En 1977 una corte superior concluyó que el reclamo del ríorriquense era efectivamente correcta y apegada a derecho, en virtud de que el incidente de 1906, donde el río Bravo cambió su curso por intervención de una compañía, la corte determinó que los ciudadanos nativos de Río Rico entre 1906 y 1972, podían efectivamente, reclamar su derecho a obtener la ciudadanía de los Estados Unidos.

En la actualidad, Río Rico es apenas un puñado de casas, no hay restos del poblado antiguo y del puente colgante, aunque las referencias populares nos remiten a un pueblo pujante y boyante en la década de los años 30, que contaba con muchos habitantes, comercios, cantinas, hasta un casino y un galgódromo a donde se dice que acudía a divertirse el tristemente célebre mafioso Al Capone.

martes, 1 de abril de 2014

Un Pistolero de Fama



Cuento publicado en “Cuentos e Historias de Río Bravo”, de José María García Báez, en 2008 (Print House).

 

Año de 1962, era un lunes, tres de diciembre por la noche, en el lenocinio denominado Café Allende, un giro mixto ubicado en la zona de tolerancia del poblado de Nuevo Progreso, municipio de Río Bravo, Tamaulipas, el temible gatillero Generoso Garza Cano, bailaba con una mujer llamada Rosa María Bustamante.

Un joven de complexión mediana, como de unos 19 años, blanco, patillas largas, nariz un poco aguileña, vestido de pantalón y chaqueta caqui con puños y cuello café, que usaba un sombrero tipo texano de palma, apareció por la puerta principal del local de madera. La mesera María Torres, quien se encontraba en la puerta de la cantina esperando a unos músicos, se hizo un poco a un lado para dejar pasar al desconocido.

Generoso Garza Cano, según la prensa de la época y la crónica popular, era un matón a sueldo con un largo historial de muertes, asesinatos y enfrentamientos a tiros en Nuevo León y Tamaulipas. Era un hombre enorme, de facciones duras, cabellera negra, gustaba de visitar cantinas y tugurios.

Señalado por ultimar a balazos a dos campesinos en Burgos, Tamaulipas, se dice que en la carretera a Linares, Nuevo León, emboscó y asesinó alevosamente a un señor de apellido Garza Delgado, dejando herido a su hijo. En Méndez, Tamaulipas, asesinó a un hombre y su sobrino, el segundo, porque pretendió defender a su tío, asesinatos que causaron enorme indignación en la región. En la Arguelleña, rancho ubicado al sur de la cabecera municipal de Río Bravo, Tamaulipas, mató a su novia Carmelita, en este caso fue detenido por fuerzas federales, llevado a Matamoros y a Ciudad Victoria después, obtuvo su libertad gracias a la intervención de prominentes personajes y políticos de Nuevo León a quienes servía, según el dicho popular.

Continuó su carrera señalado en crímenes como el de Ismael Ramos y Ernesto Elizondo en Matamoros, mencionado el segundo como presidente municipal. Sus duelos a balazos con gente del hampa en China, Nuevo León y otros lugares de ese estado. En Tamaulipas, sus enfrentamientos fueron muy sonados, principalmente gracias a la prensa, su última hazaña fue cuando se confrontó a tiros con otro gatillero, Gilberto del Fierro, en Reynosa, Tamaulipas. 

La mesera María Torres dejó pasar al joven desconocido, quien entró a la cantina, observó que Generoso Garza Cano, de espaldas a él bailaba con una mujer, sacó de entre sus ropas una pistola 380, apuntó… y disparó, ¡Pum, pum, pum! Pausada y sistemáticamente, una, otra y otra vez.

En el lugar se encontraba Othón Blanco, amigo del pistolero Garza Cano y administrador del hotel Habana, quien estaba en la barra con una mujer. Momentos antes de que entrara el joven empistolado, había salido de la cantina Alfredo Chávez, quien era el dueño del establecimiento.

La pareja se encontraba bailando a tres metros de la puerta del local, a los primeros disparos Garza Cano intentó darse la vuelta pero nunca logró defenderse, una bala rozó la mejilla izquierda de Rosa María Bustamante, quien fue lanzada a un lado por la víctima, mientras éste volteaba a ver a su asesino, quien no dejaba de accionar arma.

Generoso Garza Cano intentaba sacar su pistola pero ya no pudo, dicen que con sus manos, se tocaba el cuerpo al sentir los disparos de su agresor.

Según periódicos de la época, José Uresti, amigo de Garza Cano, ese lunes por la mañana, le acompañó a Reynosa, lugar donde se separaron, para el segundo dirigirse a un cuarto que tenía rentado en un hotel de Río Bravo, lugar donde permaneció por varias horas, posteriormente partió para Nuevo Progreso.

Según Rosa María Bustamante, el matón a sueldo se refería bien de Nuevo Progreso- “Aquí me quieren mucho, son buenas gentes”- solía decir Garza Cano.

Rosa María conocía de antes al matón, en Hidalgo Nuevo León, donde según la mujer, éste era amigo de Vicente Odón González, ganadero y agricultor neolonés.

La misma saña inaudita y la felonía con la que atacaba a sus víctimas el pistolero Garza Cano, de acuerdo a la prensa de la época, se reflejaba en el rostro de intenso odio del joven pistolero, quien disparó la carga completa de su pistola contra la humanidad del gatillero, quien cayó al suelo, boca arriba, mientras el piso de la cantina empezaba a impregnarse de sangre.

Según los díceres, la mesera María Torres, se puso entre los hombres y dijo- “Ya no le tire, no sea cobarde”-   

El joven pistolero, haciendo caso omiso de la mesera, hizo una pausa para recargar tranquilamente su arma, mientras su víctima agonizaba a sus pies. Una vez recargada la pistola, disparó nuevamente, sin piedad, sobre la humanidad del moribundo gatillero.

La mesera salió corriendo y gritó- “¡Policía, ayuda, policía, ayuda!”-

El joven salió despacio y con calma, sin decir palabra y desapareció, se dice que iba armado con dos pistolas.

La crónica popular, refiere, que el posible asesino de Generoso Garza Cano, pudo haber sido aquel muchacho herido por el felón asesino, en el hecho de sangre de la carretera a Linares. 

Generoso Garza Cano, se encuentra sepultado en el Panteón Municipal de Río Bravo, dice la crónica que era un creyente, llevaba dos escapularios, cuatro imágenes de santos, entre ellos el de San Judas Tadeo. Sus pertenencias a la hora de su muerte incluían la factura de su coche, una tarjeta aduanal, 45 pesos con veinte centavos, cinco dólares, un cargador de pistola 45 y… una estampita con una oración.

 

 

 

 

 

 

jueves, 28 de noviembre de 2013


La Emancipación

Foto: Jesús Pérez
El 4 de Diciembre, es el Día de la emancipación en Río Bravo, Tamaulipas.

¿Por qué se celebra el 4 de diciembre?

Hay una razón legal de la celebración. Se encuentra establecida por la  Ley del Escudo de Armas y del Himno de Tamaulipas (ya le cambiaron el nombre, pero prefiero denominarla así), que establece en su:
Artículo 11.- El calendario cívico del Estado comprende las fechas señaladas a continuación:
(Y empieza con las fechas desde el 1 de enero hasta llegar al…)

* 4 de diciembre:
• Aniversario de la emancipación del municipio de Río Bravo en 1961.

¿Qué tiene de significativa esa fecha?

Es el día que el en el Salón de Sesiones del Congreso del Estado de Tamaulipas, se aprobó la segregación del Municipio de Reynosa. Que dice “La nueva jurisdicción denominada Río Bravo, Tamaulipas, que se erige en Municipio, con los poblados, ejidos y demás localidades que se encuentran dentro de los siguientes límites: Al Norte, con el Río Bravo; al Sur, con los límites de los Municipios de San Fernando y Méndez; al Oriente, con los límites de los Municipios de Valle Hermoso y Matamoros, y al Poniente, con la brecha E-105”.

Establece que a partir del primero de eneros de 1962, el POBLADO de Río Bravo, se establece como cabecera del nuevo municipio.

Que será nombrada por el Congreso, una Junta de Administración Civil que fue encabezada por Santiago Salinas.
 
En ese día se aprobó que el POBLADO de Río Bravo, el elevado a la Categoría de CIUDAD.
 
En el proyecto de dictamen, finalmente aprobado a las 12:30 horas del día mencionado, intervinieron los diputados José Elías Piña, Leonel Longoria, Venustiano Guerra y Roberto García Domínguez.

¿Por qué emancipación? Según testimonio del señor Virgilio Garza Palacios, en texto de diciembre de 1969, usa ese término y quien establece que el primer comité, se formó en el año de 1949, con don Severo Cantú Sánchez a la cabeza.
 
La década de los años cincuenta, es de todo un proceso encaminado para separar la jurisdicción de Río Bravo de Reynosa. Sin embargo, no es sino hasta el mes de mayo del año de 1958, en que se renueva la organización, estableciéndose un nuevo comité encabezado por Alfredo González Rodríguez como Presidente, Leopoldo Castañeda R. como secretario y Macedonio González Benavides como tesorero, quienes envían al Congreso de Tamaulipas, oficios solicitando que “se decrete el Municipio Libre y Soberano de Río Bravo”.

El comité se declara legalmente constituido, un 18 de abril de 1958, denominado Comité Pro Municipio Libre de Río Bravo. La integración del expediente en el Congreso de Tamaulipas, es con fecha de petición del 3 de mayo de 1958.

En diciembre de ese año, será Santos Degollado el presidente del Comité, Leopoldo Castañeda el secretario y, Simón Salinas el Tesorero.

Hay un evento interesante. Es el 31 de mayo del 59, en el que el Comité convoca a un mitin frente a la Delegación Municipal (ubicada entonces en la calle Constitución y 16 de Septiembre), donde se desconoce la autoridad de Reynosa, se nombra una Junta de Administración Civil, encabezada por Gilberto Silva Espinoza, entonces delegado Municipal.

Se envían soldados y policías desde Reynosa y se desaloja violentamente a los manifestantes, nombrando la autoridad reynosense, a un nuevo Delegado Municipal, en la persona del entonces regidor Rafael Bustamante.

En septiembre de 1959, el comité es presidido por Horacio Sierra Garza, Virgilio Garza Palacios secretario y Simón Salinas es el tesorero y serán quienes concluyan con el proceso de separación.

No todo fue miel sobre hojuelas. Hubo un grupo de riobravenses quienes no consentían con la denominada emancipación. Además, durante toda la década del cincuenta, hay un enfrentamiento (cuyos antecedentes se encuentran en la década del cuarenta y  con la riqueza del algodonero), entre el ejido y un grupo de comerciantes.

El motivo, los terrenos del centro del poblado. Que en mi opinión, es el detonante del llamado movimiento emancipador, la necesidad de los comerciantes, de apropiarse de los solares ejidales del centro que finalmente lograron obtener, tema tabú en este pueblo, polémico pero verídico, que debe ser tema de estudio.

Entre 1949 y 1960, se desatan una serie escandalosa de incendios en el pueblo, incidentes en los que fallece el comandante José Villanueva. En 1960 aparece un Comité de Defensa que con marchas y mítines protestaba contra lo que decían abusos de las autoridades reynosenses. Además estalla un movimiento campesino contra las cuotas de la SRH. En temas amables, inician los estudios para la construcción de la planta Termoeléctrica, de la CFE.

José María García Báez
Cronista riobravense.

27 de noviembre de 2013.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Toponimia de Río Bravo, Tamaulipas.


La toponimia es el estudio del origen y significado de los nombres propios de lugar

Foto:Enrique Esparzza
El nombre de la ciudad y municipio de Río Bravo, es un término descriptivo cuyo factor extra lingüístico se encuentra indudablemente en la realidad geográfica de la región. La nominación es de índole hidrológica, es decir, hidronimia, debido a que obedece a su relación con la existencia de una corriente natural de agua continua, cuyo caudal se origina en las montañas de Colorado y Nuevo México, en los EE UU y que desemboca en el Golfo de México. Esta corriente se encuentra unos kilómetros al norte de la ciudad, marca el límite del municipio y a la vez el límite internacional de nuestro territorio mexicano. Este curso o torrente es un río que para 1598 ya se conocía a su área baja como río Bravo.

La ciudad de Río Bravo originalmente fue denominada Colombres por su fundador, el accionista mayoritario de la Compañía Agrícola y en Comandita La Sauteña, el empresario español Iñigo Noriega Laso. Lo anterior, es concluyente al observar las postales familiares que se enviaban desde el poblado a la Ciudad de México, donde al reverso de éstas se puede leer Colombres. Sin embargo, el nombre actual de la ciudad y municipio, está relacionada con el ferrocarril, aunque parece que en el sitio había un rancho llamado San Francisco.

La antigua estación de bandera de 1883, del ferrocarril de vía angosta, se instaló en un lugar conocido entonces como El Crucero, debido a que en dicho sitio se encontraba un cruce de caminos. Esta estación fue denominada El Ebano, en razón de que en dicho lugar estaba un árbol de ese tipo. En 1902, al ampliarse a vía ancha el ramal ferroviario y extenderse hasta la ciudad de Monterrey, se construyó la estación de madera, que conservó el mismo nombre.

En el año de 1907, la Compañía Nacional del Ferrocarril Mexicano, tenía en la región noreste de México problemas con el movimiento de paquetería en dos estaciones, la Estación Ebano en San Luis Potosí y la Estación Ebano en Tamaulipas.

Debido a lo anterior, la empresa ferroviaria determinó cambiar de nombre a una de las estaciones, decidiéndose por la de Tamaulipas, debido a que el tráfico en la estación potosina era más activo.

Don Iñigo Noriega propuso a la Secretaría de Fomento, del gobierno federal, el nombre de Estación Colombres, que era el nombre del pueblo. Por su parte, la empresa ferroviaria propuso el de Río Bravo, que finalmente fue el aprobado por dicha secretaría.

Con el paso de los años, el uso del ferrocarril, por ser el medio de comunicación más importante de la época, hizo que las personas identificaran al lugar, más por el nombre de su estación que por el nombre del pueblo, hecho que se manifiesta con claridad en la primavera de 1913 durante la revolución carrancista, donde la crónica ofrece testimoniales en los que el poblado es conocido como Río Bravo.

En 1925, la conformación del núcleo ejidal cuya cabecera sería el poblado, reafirmó la característica de su denominación, nombrándole por sus fundadores Ejido Río Bravo.

A lo anterior, hay que añadir que en 1926 el Cabildo de Reynosa reconoció como Congregación a este poblado, lo cual no deja la menor duda sobre su reconocimiento legal por una autoridad al nombre del lugar, hecho significativo sin duda y que dio la pauta para que en el Decreto 53, publicado  el 27 de diciembre de 1961, por el Gobierno de Tamaulipas en el Diario Oficial, se conceda la emancipación de un nuevo municipio denominado Río Bravo, cuya cabecera municipal sería la Ciudad de Río Bravo.

De lo anterior, se desprende que la evolución de la nominación toponímica es bastante  interesante, cuya raíz es la designación o denominación de un objeto, en este caso la estación, para diferenciarla de otra, lo que trajo como consecuencia que el uso tradicional de identificación de la estación, se impusiera sobre el nombre impuesto al poblado por su fundador. Esta costumbre y práctica cotidiana de las personas sobre el reconocimiento de un sitio para identificarlo con claridad, hizo que de manera natural se convirtiese en nombre propio de la localidad y posteriormente, del municipio.

 

Agregado.

No es lo mismo: escribir río Bravo que Río Bravo. En el primer caso se refiere al nombre propio del río que en todo caso es Bravo, por lo que escribir Río Bravo para denominar al río es incorrecto; río debe escribirse con minúscula y Bravo con mayúscula.

En el segundo caso, lo correcto es definir si la referencia es a la Ciudad o al Municipio. En ambos casos debe escribirse Río Bravo, ambas palabas con mayúscula porque  unidas denominan un nombre propio, que no es el del río.

 

Tomado de: Monografía de Río Bravo, Tamaulipas. García Báez José María.

                    Colegio de Historiadores y Cronistas del Norte del Nuevo Santander 2012. Impreso en Río Bravo, Tamaulipas.
 
 

sábado, 23 de noviembre de 2013


EL ÚLTIMO TREN DE PASAJEROS

 



El sábado 15 de febrero de 1997, arribó a la estación de ferrocarril de Río Bravo, procedente de Matamoros,  el último tren de pasajeros que recorrería el viaje a la ciudad de Monterrey, ya que por determinación de la empresa, a partir de esa fecha se cancelaría un servicio que estuvo vigente desde el año de 1905.
 


Durante noventa y dos años el servicio de pasajeros del ferrocarril de vía ancha estuvo activo con algunas variaciones en su horario, aunque el tramo de vía angosta de Matamoros a Estación Cuevas en Camargo data de 1883.

El 15 de febrero el tren debió arribar a las 11:00 de la mañana, pero llegó a las 11:30, la última corrida del ferrocarril le correspondió a la máquina 10025 de Ferrocarriles Nacionales de México, el maquinista era Rafael Hernández Salazar, que venía acompañado un garrotero y dos boleteros quienes partieron rumbo a  Monterrey, terminando así, toda una época que inició hace casi cien años.

N de M 484 de Vepor. Museo CFE
Como colofón a el tema del ferrocarril, recordemos que durante muchos años, en plenitud de la década de los sesenta, estuvo funcionando un servicio de Autovía entre Matamoros y Monterrey, el Autovía era un tren de pasajeros alta velocidad,  que con menos vagones y con líneas finas y aerodinámicas en su carrocería, hacía su recorrido en menos tiempo, con más comodidad y con mejores servicios, servicio que fue suspendido en la década de los setenta.

viernes, 22 de noviembre de 2013


EL HURACAN BEHULA Y OTROS FENÓMENOS METEREOLOGICOS

 

Es significativo el año de 1955, ya que los huracanes “Gladis” e “Hilda”, azotaron Tamaulipas, causando graves daños e inundaciones en diversas partes de la entidad. El 24 de septiembre de 1966, el huracán Inés entra por Tampico, causando 293, pero el mortífero huracán Behula, en 1967, con sus 310 kilómetros de viento, demostraría la fuerza de la naturaleza.

Llovía desde agosto  del 67 en la frontera de Tamaulipas, la presencia de perturbaciones en el Golfo de México y el Atlántico haría que continuara el mal tiempo, la SRH ordenó se rompiera la carretera Matamoros Reynosa, a la altura de “El Juanillo” para permitir que se inundasen los vasos Control 1 y Control 2, para así enviar el agua al mar a través del arrollo “El Tigre”. Había problemas en Victoria con el río San Marcos, el 3 de septiembre el agua cortó la carretera ribereña en el vado de Camargo, las compuertas de la presa Marte R. Gómez tuvieron que abrirse en espera de más agua.

Beulah se formó el 5 de septiembre de 1967 en el Atlántico, cobra sus primeras víctimas en las islas antillanas San Vicente y Martinica, atacó República Dominicana el 11 de septiembre con vientos de 200 kilómetros, el 14 del mismo mes enfiló hacia Jamaica bajando su intensidad a 120 kilómetros, dirigiéndose al Golfo de México.

A la una de la mañana del 18 de septiembre se encontraba el ojo del huracán a 22.9 grados latitud norte, 94.7 grados longitud oeste, casi frente a Tampico, a 250 kilómetros de distancia de la costa del puerto, es decir, a unos 700 kilómetros al sureste de Matamoros y con vientos de 310 kilómetros por hora.

Los expertos advirtieron la peligrosidad de este huracán, mientras se extiendió una red de auxilio, disponiendo el ejército Mexicano, de la aplicación del Plan Nacional de Desastres, al saberse que Beulah se dirigía a Matamoros, mientras que en Tampico se ordenó la evacuación de 87 mil de sus 100 mil habitantes con que contaba el puerto en aquella época.

A las 2:00 horas del 19 de septiembre de 1967, Beulah se localizó a 25.2 grados latitud norte, 96.67 grados longitud oeste, a únicamente 100 kilómetros de Matamoros Tamaulipas.

El 19 de septiembre de 1967, azotó a la región fronteriza del estado, el tremendo huracán, entró por la cuenca inferior del río Bravo, la velocidad de sus vientos era superior a los 220 kilómetros por hora, a las 5 de la mañana se sintieron los primeros vientos en Río Bravo y cortaron la energía eléctrica, el ciclón se sintió con fuerza hasta cerca de las nueve de la mañana. Hay que anotar como dato importante, que el ojo del huracán pasó precisamente por nuestra ciudad causando severos daños e inundaciones, lo mismo que en Matamoros, Camargo y Reynosa, lo que nos dice claramente el sentido de su trayectoria paralela al río.

La magnitud del desastre fue enorme, la SRA estimó las pérdidas en 900 millones de pesos (de los de 1967), mientras que la desgracia en el campo fue de 100 mil hectáreas inundadas.

La ciudad de Río Bravo amaneció el 20 de septiembre paralizada, sus habitantes vivieron horas de angustia espantosa, vientos huracanados y lluvia obligaron a la gente a buscar refugio, mientras que todas las actividades se interrumpieron, suspendiéndose los servicios de agua y luz eléctrica.

Los damnificados en Río Bravo, según Gerardo Ballí González, presidente municipal, ascendieron a 50 mil, con una situación de emergencia por las inundaciones generalizadas, sin embargo, el problema se agravó por el peligro inminente de un aumento en el caudal de río Bravo, las carreteras estaban destrozadas, las comunicaciones interrumpidas, la escasez de alimentos y agua potable se convirtieron en un verdadero problema.

El Gobierno Federal dispuso que un respaldo de mil quinientas toneladas de víveres, ropa, medicinas, materiales para construcción, láminas a canaladas de asbesto y leche para los niños, fueran enviados por el ejército a los damnificados Tamaulipecos, sin embargo, en muchos casos la ayuda no llegó a su destino, personas inmorales y criminales dispusieron para su beneficio personal de estos recursos, hecho que indignó al pueblo.

Después del devastador paso del huracán siguió la crecida del río Bravo, se llenaron completamente las presas Falcón y Marte R. Gómez. En Río Bravo la inundación llegó hasta a la altura de la calle Matamoros en lo que actualmente es la Colonia Benito Juárez, la Casa de Ladrillo sirvió de albergue, lo mismo que lugares públicos y hasta los carros del ferrocarril, según cuentan testigos que vivieron la terrible experiencia.

El 11 de septiembre de 1970 por la noche entró a la costa de Tamaulipas el ciclón “Ella”, que afectó los municipios de Soto La Marina, Abasolo y Casas, afectando a Río Bravo con lluvias. Precisamente para 1970, Río Bravo había crecido a 71,378 habitantes y para 1980, contaba con 130,307 habitantes.

Se anota que durante los días 24 y 25 de diciembre de 1983, se abatieron sobre la mayor parte del territorio de Tamaulipas las más rigurosas heladas registradas durante nuestro siglo, con temperaturas extremas de 10°  C bajo cero, aunque se considera a la gran helada de 1985, como la temperatura más extrema registrada en la región, donde el registro alcanzó los 11°C bajo cero, precisamente cuando se suspendió el suministro de agua por el congelamiento de tuberías, algunos vehículos automotrices fueron afectados al reventarle el motor a causa del hielo, se veían estalactitas de hielo en los cables de la luz y en las cornisas de las casas.

Pero el fenómeno meteorológico más extraño e interesante sucedió la noche del 24 a la madrugada del 25 de diciembre de 2004, cuando a las once de la noche, empezó una insólita nevada en la región, una ligerísima llovizna se convirtió, primero, en escarcha y después en nieve, que cubrió de blanco a nuestra ciudad de Río Bravo.

 

22 de noviembre de 2013

 

José María García Báez, cronista riobravense.

 

 

 

jueves, 21 de noviembre de 2013


CUANDO EL BRAVO ERA NAVEGABLE

 

Es importante mencionar que en una época el río Bravo era navegable.  Por el año de 1846, los invasores norteamericanos trajeron los primeros barcos de vapor, llegando hasta Laredo en julio de 1847. Se considera que fueron 113 barcos de vapor (pequeños y de poco calado), los que surcaron por el río Bravo, estos barcos eran de los llamados “vapor de río”, “estimbote” o “packet boat”, poseían una máquina de vapor en su interior que les permitía mover una rueda de paletas de madera, horizontales, cuyo movimiento impulsaba al barco.

Su casco era de madera e invariablemente, además de la rueda de paletas, su característica principal era la chimenea que constantemente lanzaba hollín, lo que a veces era una molestia para los viajantes. Estos vapores atracaban en las márgenes del Bravo donde las condiciones se lo permitían, desde Puerto Bagdad hasta donde les era posible llegar, según las condiciones del río, servían como un excelente servicio de comunicaciones.

El primero fue el Aid que entró río arriba en 1846, el Corvette fue famoso por haber transportado a Zacarías Taylor y su estado mayor desde Matamoros a Camargo, otro fue el Mayor Brown, pero los más famosos fueron el Bessie y el Santiago.

Se estima que el 16 de julio de 1903, el vapor Bessie realizó la última de sus 285 travesías hasta Camargo, transportando pasajeros y mercancías diversas. El pequeño poblado de Santo Domingo, que se encuentra prácticamente en la ribera del río Bravo, fue el breve enlace entre La Sauteña y Puerto Bagdad, donde arribaban los pequeños barcos de vapor, en una pequeña playa del río, cerca de lo que hoy día es la compuerta de El Retamal.

 
José María García Báez
Cronista Riobravense, 21 de noviembre de 2013
 

Foto: El río Bravo, Arq.
Carlos Rugerio